Conseguir un aval en una entidad de crédito. Derechos y obligaciones del avalista y avalado |
|||
Contenido del artículo:
| |||
|
Publicado: 29/07/2008 |
|||
|
El aval es una forma de garantizar o asegurar el cumplimiento de obligaciones económicas. Quien avala (el avalista) se declara dispuesto a hacer frente a los compromisos del avalado (normalmente, el pago de una determinada cantidad de dinero) frente a una tercera persona o empresa (el beneficiario del aval) en caso de que el avalado no lo haga. Es habitual que las entidades bancarias nos soliciten un aval a la hora de concedernos un préstamo (la entidad sería la beneficiaria del aval), pero también existen otras situaciones en las que es la propia entidad la que avala al cliente. Las entidades de crédito ofrecen estos avales a sus clientes como un producto más, a cambio de elevadas comisiones. Para la concesión de estos avales las entidades deben contar con un “Registro de Avales”interno de cada entidad y de carácter confidencial. El aval puede pactarse por un plazo determinado o no. En caso de que no haya una fecha de terminación del aval, si el avalado quiere dar por cancelada la garantía, le exigirá que le devuelva el documento original, o bien le pedirá la anulación del mismo de forma clara y expresa
¿Qué tipos de avales ofrecen las Cajas y Bancos? Avales técnicos. La entidad de crédito avala en caso de incumplimiento de los compromisos que tiene el cliente con motivo de participaciones en concursos, subastas, ejecuciones de obras o contratos de suministro, normalmente ante la Administración. Avales económicos. La entidad de crédito avala en operaciones por las el cliente está obligado a pagar una determinada cantidad de dinero en un plazo fijado. Estos pueden ser:
Un preaval es un documento en el que la entidad hace constar su disposición favorable, o bien su compromiso en firme, a concederle un aval en un momento posterior. La diferencia es esencial ya que en el primero de los casos no existe un compromiso formal por lo que los efectos de este documento no tendrán la misma fuerza a la hora de realizar una transacción económica o de pedir responsabilidad a la entidad. Por ejemplo, al alquilar un piso, se exige por muchos arrendadores al inquilino para garantizar el cobro de la renta, un aval bancario por el importe de varias mensualidades.
Consejos de ADICAE a la hora de solicitar un aval
|
|||
|
|||