Riesgos de la reunificación de créditos

Contenido del artículo:
 ¿Qué hacer ante una eventual situación de endeudamiento?
 Recuerde como funcionan estas empresas
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Publicado: 10/09/2007

Según datos recientes, cada vez son más las familias que se ven obligadas a acudir a empresas de reunificación de deudas como último recurso para intentar paliar graves situaciones de endeudamiento. En el periodo posvacacional, el número de personas que reunifican sus deudas aumenta vertiginosamente. Las recién terminadas vacaciones y la vuelta al cole suponen una variación en el gasto medio de las familias; si a esto añadimos la subida que van a experimentar bienes de primera necesidad como el pan, los huevos o la leche, o el aumento de los tipos de interés que han situado al euribor en el 4,80% (su máximo en los últimos 7 años); el panorama se complica aún más.

En la práctica, la reunificación de deudas consiste en la obtención de un nuevo préstamo hipotecario al plazo más largo posible, con cuyo capital principal se saldan las deudas pendientes. Así, se consigue reducir la suma de costes porque los intereses de un préstamo con garantía hipotecaria son menores a los de uno al consumo o personal y además, esa cuota mensual unificada se reduce en la medida en que se alarga el plazo de devolución (al final el consumidor paga más). La labor que realizan estas empresas de reunificación de deudas consiste en una simple mediación. En principio, no conceden préstamos sino que es la entidad crediticia con la que negocian la que realiza el préstamo y a la que deberá abonarse la deuda (la excepción serían los llamados préstamos puente que suelen tener la finalidad de sacar al consumidor del registro de morosos, que sí son concedidos por estas empresas).

Se trata, en definitiva, de sociedades mercantiles destinadas a la intermediación crediticia que, pese a la labor que desarrollan no se encuentran sujetas al control del Banco de España ni tampoco a la normativa reguladora propia de las entidades financieras, por lo que no presentan las medidas protectoras propias para el cliente con que cuenta el mercado bancario.

Si acudiésemos a estas empresas de intermediación nos propondrían cancelar nuestros préstamos pendientes y contratar uno nuevo selecionado por ellos mismos. Esta operación supondría:

. Aumentar considerablemente el plazo de nuestros antiguos préstamos pagando, por lo tanto, mucho más de intereses.
. Hacer frente a los gastos de cancelación de los préstamos que se unifican así como, a los gastos por contratar el nuevo.
. Pagar una comisión de intermediación, que oscila entre el 2,5 y el 7% del nuevo capital que se pida.

¿Qué hacer ante una eventual situación de endeudamiento?

Lo primero que debemos hacer es acudir a nuestra entidad financiera e intentar negociar las condiciones de nuestros préstamos; cualquier solución será mejor que acudir a estas empresas de reunificación que no están sujetas a ningún tipo de regulación, multiplican los gastos y aplican elevadas comisiones.

En todo caso, evitaremos recurrir a créditos rápidos o al uso de tarjetas de crédito como medio de financiación.

Recuerde como funcionan estas empresas

  • Lo que, sobre todo, debe tener en cuenta en la operativa de las reunificadoras es:
  • Alargan el plazo durante el cuál se va a estar pagando el crédito, cuánto más amplio sea más intereses tendremos que pagar.
  • Los gastos totales de la operación de reunificación, suma de comisiones y altos gastos de gestión.
  • Estos gastos se incluyen en el capital de la hipoteca que se solicita.
  • En muchos de los casos, el cliente aparece inscrito en un registro de morosos, por lo que conceden un crédito puente para solventar esta situación esta situación cuyo coste total incrementa el montante total del futuro préstamo.

 

 
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