EVITE RIESGOS CON SUS TARJETAS BANCARIAS |
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Publicado: 09/05/2008 |
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En los últimos seis años, la circulación de tarjetas bancarias ha pasado de cuarenta millones a superar los setenta millones de tarjetas emitidas, según datos del Banco de España. A este considerable aumento hay que añadir el uso de hacemos de ellas; si en un principio, su función principal ha sido la de retirar dinero en efectivo, actualmente la utilización de tarjetas para realizar pagos o para obtener descuentos en operaciones de compra es una práctica cada vez más generalizada. Sin embargo, correlativamente a la evolución que han experimentado las tarjetas (tanto en número como en variedad) han evolucionado los métodos de fraude que han sabido adaptarse perfectamente a las nuevas tecnologías. Actualmente se están realizando numerosos robos por medio de las tarjetas bancarias y, los cuerpos de seguridad ya han alertado sobre la existencia de diversas redes de falsificación que utilizan este medio de pago para efectuar fraudes que, en algunos casos, llegan a ser alarmantes.
Los medios de comunicación se hacen eco de las noticias sobre redes de falsificación de tarjetas que operan sin que el usuario la haya perdido previamente, con lo que se puede encontrar con compras o retiradas de dinero cuando vaya a comprobar el estado de sus cuentas. Además, se puede dar el caso de que el banco se niegue a devolver el dinero sustraído fraudulentamente, argumentando que ha habido negligencia por parte del usuario. El tenedor de la tarjeta pagará las pérdidas ocasionadas hasta el momento de la notificación a la entidad de cualquier pérdida, robo o copia de la tarjeta. El propietario pagará dichas pérdidas hasta un importe de 150 euros (aunque se pueden establecer límites más altos para tarjetas de alto valor) excepto cuando haya actuado de forma fraudulenta, a sabiendas o haya cometido negligencia grave, o no haya cumplido las obligaciones de custodia de la tarjeta, mantener secreto el número clave o no haya comunicado a la entidad las incidencias que se hubieran producido. En caso de que el banco se niegue a reponer el dinero robado se debe realizar la correspondiente reclamación al Banco de España por no aplicar la entidad financiera el límite de responsabilidad para el usuario de 150 euros. ALGUNOS CONSEJOS A TENER EN CUENTA Para evitar el uso fraudulento de este medio de pago se recomienda memorizar el número secreto de la tarjeta y no llevarlo nunca apuntado en la misma o en la documentación que llevamos anexa en el bolso o la cartera donde la guardamos. Es importante también que el número no coincida con fechas predecibles por los falsificadores como la fecha de nacimiento, el número de la puerta, el teléfono… Otro dato que hay que tener en cuenta es que en los establecimientos donde se compra se exija el DNI y es importante reclamar si apreciamos que los vendedores no toman estas mínimas medidas de seguridad. También es aconsejable no dejar nunca los tickets o resguardos de las operaciones olvidados o tirados pues generalmente contienen datos importantes que los falsificadores utilizan para realizar los diversos tipos de estafas que se están produciendo. Si no los va a utilizar o guardar es mejor es mejor que los destruya y compruebe que no pueden llegar a otras manos. Otra de las circunstancias que se da con mucha frecuencia es que se acostumbra a guardar en el mismo lugar la tarjeta y el DNI. Esta es una mala práctica que se debe evitar para que no se produzca la falsificación de ambos documentos. En caso de detectar movimientos anómalos o de serle sustraída la tarjeta, avisar inmediatamente al servicio 24 horas o a la entidad financiera y posteriormente, denunciarlo a la policía. De esta manera se evita dar margen a los ladrones para que cometan sus robos. Para avisar con la suficiente premura es importante que se lleve a mano el número de comunicaciones de incidencias. Para finalizar hay que estar completamente seguro de la página web en la que va a utilizar su tarjeta, pues Internet conlleva muchos riesgos. |
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