| El punto de vista | |
| Buscapleitos, pseudoasociaciones de afectados y titiriteros en el país de Rinconete y Cortadillo | |
| Ante cualquier problema colectivo aparecen en España unos parasitos que impiden verdaderas soluciones de las Asociaciones de Consumidores y Usuarios. | |
| 06/11/2002 | |
| Problemas como los de las Agencias de Valores AVA y GESCARTERA
y otras, o los más recientes de las academias de inglés Opening,
Brighton,etc… han puesto de manifiesto la rapidez con que aparecen
en escena "abogados buscapleitos" que no dudan en promover, con
la ayuda de algunos comparsas y titiriteros, generalmente interesados o
si no tontos útiles, unas falsas asociaciones de afectados o grupos
que prometen el oro y el moro, pero que, finalmente, concluyen invariablemente
en demandas judiciales de clientes en las que lo único cierto es
que el abogado que las defiende es el que tiene la seguridad de sacar su
buena tajada del problema, al cobrar sus honorarios. Serían los clásicos
"buscapleitos" o "picapleitos" aborrecibles que denostan
una profesión honrosa, cuando no consiste en buscar cadáveres
y víctimas para sobrevivir con sus despojos. Estos "abogados"
transgreden toda moral y ética profesional cuando salen de sus despachos
a la caza y captura del ingenuo cliente afectado por cualquier estafa o
perjuicio colectivos, ofreciendo lo que sea necesario para conseguir cuantos
más clientes mejor. En estas ofertas el denominador común
es la necesidad de acudir a los tribunales de inmediato y pedirles la misma
rapidez para que les otorguen poderes notariales y una provisión
de fondos para fidelizar al "nuevo cliente" y asegurarse a lo
largo del pleito el devengo de pingues honorarios que ellos presentan como
gangas, pero multiplicadas por 10, 100, 1000, suponen un negocio millonario.
Estas actuaciones incluso desde el punto de vista deontológico de
la profesión de abogado, que está suficientemente reglada
y regulada por las leyes supone una más que posible competencia desleal
hacia el resto de abogados y una evidente falta de lealtad hacia los propios
ciudadanos a quienes convencen (¿o engañan?). Quede claro que la anterior no es una crítica hacia los abogados en general, sino hacia esa minoría, por desgracia cada vez más extendida, que actúa en su propio beneficio ocultándose bajo una apariencia de "salvador de la patria" y justicieros que desacreditan aún más de lo que lo está la justicia en España. Al contrario, y para dejar clara nuestra posición, tenemos que agradecer a los abogados colaboradores de Asociaciones de consumidores y usuarios y de otras organizaciones legítimas sus esfuerzos y trabajos realizados a favor de los ciudadanos, así como su honradez y su profesionalidad. La diferencia entre un abogado en su justo sentido y un "abogado picapleitos" es los esfuerzos que realicen para obtener una solución extrajudicial a cualquier conflicto que se le plantean. La judicialización de los conflictos sólo beneficia a los abogados y profesionales que intervienen en los juicios, pero para los ciudadanos siempre es más beneficioso un acuerdo razonable que les solucione de forma más rápida, eficaz y económica que un largo proceso judicial que puede tardar un año en primera instancia, hasta otros 16 meses en segunda instancia y en casos colectivos puede llegar el juicio hasta el Tribunal Supremo, que puede tardar otros cuatro o cinco años, con lo que el ciudadano se ve inmerso en un largo y costos juicio para obtener la solución a muy largo plazo, si es que se obtiene. Por ello, el Juzgado hay que utilizarlo si no queda otro remedio y como último recurso y las Asociaciones honestas con abogados sensatos procuran agotar primero todas las vías de negociación para el adecuado resarcimiento de los derechos de los consumidores. Para una eficaz defensa de los consumidores y usuarios no hay que inventar el Mediterráneo, en España y en todo el mundo hay asociaciones de consumidores que, aunque tengan defectos, tienen la legitimidad y, generalmente, los medios jurídicos y de gestión, la fuerza asociativa, para defender sólidamente a los ciudadanos ante cualquier problema de consumo. Y además, si los colectivos se integran en verdaderas asociaciones, cooperan o aumentan la fuerza social que permitirá resolver los problemas en este momento y más todavía en el futuro para todos. Todavía es más grave cuando los trileros se disfrazan de asociaciones que, generalmente manipuladas por abogados sin escrúpulos, sólo buscan el lucro o lo que es peor, la manipulación de los problemas al servicio de oscuros intereses o intenciones. Y es que España aún en el siglo XXI no deja de ser un país con muchos pícaros que solo buscan el río revuelto de los problemas. El movimiento de los consumidores en España tiene que consolidarse expulsando a estos parásitos, incluso si se hallan en su propio seno camuflados de "asociación" y aparentando seriedad y profesionalidad, cuando en realidad son pseudoasociaciones creadas y dirigidas por abogados que van fomentando la litigiosidad en los Juzgados como panacea de todos los males cuando dicha solución a los únicos que seguro que beneficia es a sus propios bolsillos, pues se aseguran los honorarios por su trabajo en los Juzgados. Las Asociaciones de consumidores y usuarios legítimas y los colaboradores de éstas (abogados y otros profesionales) deben demostrar su independencia, su carácter no lucrativo y defender a los ciudadanos plantando cara a cualquier poder que abuse de los ciudadanos (o lo intente) y exigiendo a los políticos una legislación y unas medidas preventivas que corten el paso a pícaros, defraudadores y titiriteros de turno y que permitan a las verdaderas asociaciones informar y educar a los consumidores que es su genuina y más positiva función. Y no habría que olvidar el confusionismo creado en torno a los últimos problemas colectivos por las erráticas actuaciones de las diversas y múltiples Administraciones Públicas españolas de consumo, que, después de no cumplir con sus auténticos cometidos de inspección, sanción y normativa durante muchos años en el sector de academias, se han metido a suplantar también a las asociaciones de consumidores, aumentando el caldo de cultivo que permite florecer a buscapleitos y chiringuitos. |
|
| « Volver | |
| Contacto
| Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros. www.adicae.net Cualquier problema o consulta técnica debe dirigirse a Webmaster © ADICAE 2008 Todos los derechos reservados. |