| Más de 175.000 alumnos
de enseñanzas no regladas de inglés, según los datos
disponibles en la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros
ADICAE, se enfrentan en la actualidad a los graves problemas
surgidos a raíz de la crisis de las academias de idiomas, que comenzó
con el cierre de los centros de Opening, y en un efecto dominó
produjo la clausura de las academias Brighton, Oxford English, Cambridge
English School y, recientemente, Wall Street Institute. Frente a esta
situación de desprotección, sólo 10.000 alumnos afectados
han iniciado, la mayoría bajo la cobertura jurídica de asociaciones
de usuarios como ADICAE, actuaciones judiciales para hacer frente a las
presiones de las entidades financieras que les exigen el pago de las cuotas
por unos créditos vinculados a un servicio de enseñanza
que no están recibiendo.
Ante esta situación de indefensión que soportan más
de 160.000 alumnos, los bancos y cajas de ahorros involucrados en la contratación
de préstamos a través de las academias ahora cerradas están
presionando a los alumnos con su inclusión en los registros de
morosos y con el envío de cartas intimidando a los afectados con
el inicio de demandas judiciales por reclamación de cantidad. Por
temor a estas amenazas, un elevado número de afectados está
pagando de forma indebida a las entidades financieras, al ignorar los
mecanismos jurídicos de defensa que ponen a su disposición
las asociaciones de consumidores. Más de 160.000 afectados, con
una deuda media de 600 Euros, continúan pagando por miedo a las
presiones de los bancos y cajas de ahorros las cuotas de un crédito
por una enseñanza que no han recibido y que no van a recibir, agravando
de esta forma el escándalo producido por el cierre de las academias
de idiomas
Desde ADICAE se han tramitado ante la Agencia de Protección de
Datos más de un centenar de reclamaciones debido a la inclusión
en los registros de morosos de alumnos afectados por el cierre de Opening
y Oxford. Las entidades financieras -BSCH y BBVA entre otras- han incorporado
los datos de los alumnos a los ficheros Asnef-Equifax y Experian alegando
el incumplimiento de obligaciones dinerarias, a pesar de estar abierto
un procedimiento judicial que deberá decidir sobre la exigibilidad
de unos créditos vinculados a una enseñanza que los afectados
no están recibiendo.
Por otro lado, el Banco de España tampoco ha reaccionado como cabría
esperar del organismo encargado de velar por el cumplimiento de las normas
establecidas para garantizar la adecuada protección de los consumidores
bancarios y como garante del correcto funcionamiento del sistema financiero
y crediticio español.
RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA Y PROPUESTA DE SOLUCIONES
ADICAE, con el objeto de proteger los intereses de los
consumidores y ante la errática actuación de las Administraciones
Públicas, se ha dirigido a los Ministerios de Economía y
de Sanidad y Consumo y a los responsables de las diferentes Consejerías
de las Comunidades Autónomas para lograr la implicación
efectiva de las autoridades del Gobierno central y autonómico en
la búsqueda de una solución a un problema que afecta a miles
de familias españolas.
Más de 105 millones de Euros que cerca de 200.000 familias españolas
han destinado de sus ahorros para aprender un idioma, no pueden quedar
sólo en manos de las resoluciones de los Tribunales de Justicia
–que han comenzado a dar la razón a los afectados en las
diferentes demandas individuales y colectivas tramitadas- sino que también
exigen una participación más activa por parte del Gobierno
y de las Comunidades Autónomas en la búsqueda de una solución
al mayor problema de consumo ocurrido en España en los últimos
años. Más de 291 centros de idiomas cerrados en menos de
un año y 3.000 academias “bajo sospecha” de viabilidad
por la cascada de cierres producidos a raíz del caso Opening, han
supuesto un riesgo más que evidente para los 600.000 alumnos que
se encuentran matriculados en academias de enseñanza no reglada,
y que exige la adopción de medidas eficaces para recuperar la confianza
de los ciudadanos en las academias de idiomas y de otras enseñanzas.
Ante este oscuro panorama, ADICAE está trabajando
intensamente desde el inicio del conflicto en la búsqueda de soluciones
a la inadecuada regulación existente. Aparte de las reformas e
iniciativas legales oportunas, desde esta asociación se apuesta
por nuevas fórmulas de solución que ofrezcan las suficientes
garantías de futuro a los consumidores en la contratación
de cursos de idiomas, con el objeto de garantizar que en caso de cierre
de academias el alumnos no esté obligado a continuar pagando la
financiación contratada. Para ello se han propuesto como soluciones
aceptables el establecimiento de avales o garantías similares por
parte de las academias para que el alumno afectado por el cierre no tenga
que hacer frente al pago de las cuotas del crédito y que las Administraciones
Públicas asuman un papel más activo en su obligación
de garantizar no sólo la suficiente protección de los consumidores,
sino también asegurar un adecuado marco de confianza y seguridad
en el sector económico de las enseñanzas no regladas.
Por otro lado y con la finalidad de ahondar en la protección de
los alumnos afectados, se ha convocado para celebrar el próximo
sábado 5 de abril en Madrid una reunión de la Coordinadora
Estatal de Afectados por el Cierre de Academias. El objeto de esta convocatoria
es poner en común entre las diferentes asociaciones y colectivos
de afectados los datos existentes relativos a la actuación intimidatoria
de los bancos y cajas implicados en la crisis de las academias que están
presionando a los alumnos con la inclusión en los registros de
morosos y el inicio de demandas judiciales. Durante la reunión
se analizarán de manera conjunta los numerosos procedimientos judiciales
abiertos y se estudiarán las diversas sentencias ya dictadas en
primera instancia.
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