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El equipo jurídico
de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros ADICAE
-dirigido por la abogada Laia Costa- ha presentado hoy lunes en el Decanato
de los Juzgados de lo Civil de Barcelona la primera demanda colectiva
contra la sociedad ND de Comunicaciones S.L. y la entidad Finanzia BBVA,
que tenía suscrito en exclusiva el contrato de crédito con
los casi 800 afectados por el cierre de las 18 academias que funcionaban
en Barcelona, Valencia y Madrid con el nombre comercial de Oxford English.
En el escrito presentado por ADICAE como defensora de los intereses generales
de los consumidores se solicita al juez que declare resueltos los contratos
de prestación de servicios desde la fecha de cierre de las academias,
que la empresa comunicó el pasado 15 de enero. Debido a la clausura
de estos centros se dejaron de impartir los cursos de inglés a
más de 15.000 alumnos que se encontraban repartidos entre Barcelona,
Valencia y Madrid. También se requiere la ineficacia de los contratos
de financiación por estar vinculados a los de enseñanza,
sin que los alumnos estén obligados a seguir pagando los créditos
a la entidad financiera demandada que no se correspondan a cursos efectivamente
recibidos. El equipo jurídico de ADICAE también solicita
que los bancos devuelvan a los alumnos afectados las cuotas pagadas desde
el cierre de los centros de enseñanza y aquellas abonadas al banco
sin haber recibido a cambio las clases de inglés.
El inicio de esta vía judicial se ha tramitado amparándose
en lo previsto en la Ley de Enjuiciamiento Civil que reconoce la figura
procesal de la demanda colectiva, concediendo a las Asociaciones de Usuarios
la posibilidad de iniciar procedimientos judiciales amparadas en el beneficio
de justicia gratuita previsto en la Ley General de Consumidores.
La presentación de esta demanda responde al acuerdo del Pleno de
la Coordinadora Estatal de Afectados por el Cierre de Academias reunido
el 14 de diciembre del pasado año en la sede de ADICAE en Madrid
donde se decidió la inmediata presentación de demandas judiciales
en todas las provincias de España en las que hubiera estudiantes
afectados por los cierres de Opening, Aidea, Brighton, Oxford, Cambridge
y Wall Street Institute. Esta decisión se estableció en
base a las recomendaciones jurídicas realizadas por la comisión
de abogados de la Coordinadora Estatal que fueron acordadas en la reunión
mantenida en Zaragoza el 30 de noviembre dentro de los actos de la Semana
Nacional de Protesta convocada por la Coordinadora Nacional.
Más de 175.000 alumnos de enseñanzas no regladas de inglés,
según datos disponibles en ADICAE, se enfrentan en la actualidad
a los problemas surgidos a raíz de la más grave crisis de
consumo de los últimos años en España. Ante las amenazas
de los bancos y cajas de ahorros de incluir en los registros de morosos
a los afectados y de tramitar demandas por reclamación de cantidad
contra ellos, sólo 10.000 alumnos han iniciado actuaciones judiciales,
la mayoría bajo la cobertura de Asociaciones de Consumidores como
ADICAE, para hacer frente a la actuación intimidatoria de las entidades
financieras.
ADICAE, FAVORABLE A SOLUCIONES EXTRAJUDICIALES
Ante el más grave escándalo de consumo en España
que supone la crisis de las academias de inglés, ADICAE sigue oponiéndose
a la judicialización de este conflicto para evitar que este fraude
multitudinario se eternice en los tribunales sin ofrecer una solución
satisfactoria a los miles de afectados. Esta asociación de consumidores
respalda una solución extrajudicial al conflicto y aplaude la reciente
decisión de las cajas aragonesas Ibercaja y CAI, que tras negociaciones
con ADICAE, renunciaron definitivamente a reclamar los créditos
pendientes de cobro a los alumnos afectados por el cierre de las academias
Opening.
ADICAE está trabajando intensamente desde el inicio de este conflicto
en la búsqueda de soluciones a la inadecuada regulación
existente. Aparte de las reformas e iniciativas legales oportunas, desde
esta asociación se apuesta por nuevas fórmulas de solución
que ofrezcan las suficientes garantías de futuro a los consumidores
en la contratación de cursos de idiomas, con el objeto de garantizar
que en caso de cierre de academias el alumno no esté obligado a
continuar pagando la financiación contratada por la academia. Para
ello se han propuesto como soluciones aceptables el establecimiento de
avales o garantías similares por parte de las academias para que
el alumno afectado por el cierre no tenga que hacer frente al pago de
las cuotas del crédito y que las Administraciones Públicas
asuman un papel más activo en su obligación de garantizar
no sólo la suficiente protección de los consumidores, sino
también asegurar un adecuado marco de confianza y seguridad en
el sector económico de las enseñanzas no regladas.
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