| El análisis llevado a
cabo por los Servicios Técnicos de la Asociación de Usuarios
de Bancos Cajas y Seguros ADICAE ha constatado que el
conjunto de los partidos políticos no tiene sensibilidad electoral
por los problemas de los ciudadanos en tanto que consumidores, así
como por la mayoría de las reivindicaciones de las asociaciones
que los representan. Este análisis comparativo se encuentra a disposición
en el número de mayo de la publicación periódica
de esta asociación Economía de los Consumidores. El desinterés
de los partidos políticos explica la escasa presencia de propuestas
en los programas electorales y su escaso acierto a la hora de abordar
los cambios demandados.
Del análisis de los diferentes capítulos de las propuestas
electorales cabe destacar los siguientes aspectos:
- Existe una gran inconcreción en cuanto a las medidas de garantía
y control que eviten la indefensión de los consumidores en muchos
ámbitos, especialmente en lo que se refiere a los servicios financieros.
- Se hacen alusiones generales a la potenciación del asociacionismo
sin que se ponga coto a la proliferación de asociaciones “fantasma”
(inoperantes más allá de tratar de captar subvenciones),
se favorezca su independencia y se les incorpore como agentes activos
y valiosos en cualquier política de consumo digna de tal nombre.
- Se aboga por la extensión territorial de la red de Oficinas Municipales
de Información al Consumidor sin que se clarifique su limitado
papel en relación con la actividad que ya desarrollan las Asociaciones
de Consumidores.
- Se dan las propuestas ya conocidas tradicionalmente sobre solución
de conflictos, ignorándose, sin embargo, el papel central de asesoramiento
al consumidor e intervención en su favor de las asociaciones de
consumidores previo a cualquier solución arbitral o judicial para
proporcionar una solución rápida, eficaz y barata.
- Las medidas de protección de los consumidores que avanzan los
partidos en determinados sectores son redundantes (a veces prometen medidas
que ya están en vigor), incompletas o totalmente inconcretas.
- Las medidas de formación e información son fragmentarias
y no abordan el objetivo de una educación integral del consumidor.
También se centran en demasía sobre un aspecto como es el
del consumo responsable (confundido en alguna ocasión con el problema
del sobreendeudamiento al que, sin embargo, apenas se alude).
- Existe un silencio casi total sobre los servicios financieros, que es
más clamoroso si cabe en el caso de las Cajas de Ahorros, para
las que las escasas propuestas existentes proponen la profundización
de su aspecto empresarial sin concretar propuesta alguna sobre su democratización
real con representantes de los impositores genuinamente independientes.
ADICAE considera que los partidos políticos deberían
prestar más atención a los problemas de los consumidores
puesto que el consumo final de los hogares acapara el 80% del total de
lo que se consume en España, lo que equivale a decir que alrededor
del 60% de lo que produce en un año nuestra economía es
absorbido por los hogares en forma de consumo. Ante esta realidad, los
candidatos han mostrado una falta de imaginación para aportar soluciones
a los problemas más urgentes en materia de consumo y evitar que
se repitan casos como CPV (vivienda), Gescartera (sistema financiero),
Opening y resto de Academias (enseñanza no reglada).
Las propuestas políticas han olvidado que en nuestra sociedad todo
se ha convertido en un puro acto de consumo: consumimos coches y electrodomésticos,
consumimos productos financieros... pero no hay que olvidar que también
consumimos política.
Dpto. Comunicación
ADICAE
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