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- ADICAE considera inaceptable que los daños causados a los
usuarios deban dirimirse en los juzgados
- La responsabilidad frente al consumidor es de la aseguradora
Madrid, 30 de agosto de 2004
La patronal aseguradora UNESPA vuelve a dar muestras, tras haber
ignorado a los usuarios durante el conflicto surgido con las empresas
remolcadoras, de una actitud poco transparente. Tan sólo
cuatro días después de garantizar al máximo
organismo supervisor del sector asegurador y a la opinión
pública, en la reunión mantenida por las aseguradoras
con la DGS el pasado 26 de agosto, que se harían cargo de
todos los daños que sufrieran los vehículos abandonados
como consecuencia del paro de los gruistas, se ha retractado hoy
manifestando que sólo asumirán el coste de los daños
en el caso de los vehículos asegurados a todo riesgo, emplazando
al resto de los usuarios a acudir a los tribunales de justicia para
determinar si frente al consumidor son responsables las aseguradoras
o las empresas remolcadoras.
La Asociación de Usuarios de Bancos Cajas y Seguros, ADICAE,
(www.adicae.net) denuncia lo
inaceptable de esta actitud. En primer lugar, no es ninguna novedad
ni concesión que las aseguradoras cubran los daños
causados a los vehículos asegurados a todo riesgo: es el
compromiso establecido en la propia póliza, con huelga o
sin ella. Por otra parte, son las aseguradoras quienes asumían
con los usuarios, mediante los seguros contratados (y pagados) la
responsabilidad del servicio de asistencia en carretera, y por tanto
las responsables de los daños que puedan ocasionarse como
consecuencia del incumplimiento de lo pactado, independientemente
de que se trate de un seguro a terceros o cualquier otra modalidad.
Cuestión al margen es que las aseguradoras reclamen posteriormente
a los gruistas los costes que hayan tenido que asumir, en los tribunales
o fuera de ellos, cuestión que no afecta a los asegurados,
que ninguna relación tienen con las gruas.
Con la postura de Unespa, una vez más son los usuarios los
que se enfrentan a los perjuicios del conflicto, al remitirles incomprensiblemente
a los tribunales, para determinar no ya la condición de “rehenes”
de los asegurados (ya suficientemente acreditada) sino de quiénes
lo han sido o lo son, si de las aseguradoras o de las empresas de
asistencia en carretera. ADICAE señala igualmente
que resulta inaceptable que los daños causados a los consumidores
por incumplimientos de empresas (en este caso las aseguradoras)
tengan que discutirse en los juzgados, es decir, “ad calendas
grecas”, especialmente al tratarse de un problema planteado
no por una empresa sino por todo un sector, como el asegurador,
de enorme importancia y repercusión para los usuarios.
Dpto. Comunicación ADICAE
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