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Madrid, 20 de enero de 2005
ADICAE en representación de
varios miles de pequeños accionistas ha manifestado desde
el inicio de los movimientos accionariales últimos entorno
al BBVA, que aprobaría un cambio en la presidencia del BBVA
por desacuerdo con la gestión de Francisco González
y su equipo, que están manteniendo al banco sin impulso suficiente
y con operaciones que esquilman a clientes y pequeños accionistas.
Se puede plantear perfectamente la sustitución de González
y su equipo, que podría decirse que están “de
prestado” en el banco y en definitiva tienen el mismo “pecado
original” de su origen gubernamental y amiguista que ahora
critican.
Los aspectos de corrupción, donde ADICAE
no quiere entrar pero para los que exige en su caso la aplicación
rigurosa de la legalidad vigente, aspectos que siempre están
ligados a nombramientos clientelistas de uno u otro gobierno o grupo
de poder, deben ser erradicados en beneficio de la imagen de estas
importantes sociedades y sus accionistas. Como ha denunciado repetidamente
ADICAE, situaciones de este tipo como las planteadas
en Telefónica, Terra, SCH y ahora en el BBVA, deben merecer
la atención legal que requieren y no ser objeto de especulaciones.
Hasta el momento, se observan muchos aspectos especulativos, muchos
rumores, en la operación de intento de cambios en el accionariado
del BBVA, sin embargo, siempre estamos hablando del 5%, del 15%,
y como máximo del 30% del capital institucional que gobierna
el banco, como otras principales sociedades españolas. Pues
bien, el 70% restante es de más de un millón de pequeños
accionistas, algo de lo que se olvidan normalmente los grupos de
presión, los dirigentes de turno del banco, la CNMV o el
Gobierno..., cuando el capital de las grandes sociedades, y el BBVA
no es una excepción, es propiedad en su mayoría de
los pequeños accionistas, en definitiva, de pequeños
ahorradores que en los últimos años están manteniendo
el grueso de la bolsa española. Y es que sociedades como
BBVA, SCH, Repsol, Iberdrola, Telefónica, Terra, tienen cientos
de miles de pequeños accionistas en su capital, muchas de
ellas en torno al millón de pequeños accionistas,
que no son especuladores y que carecen de toda representación
en la defensa de sus intereses y cuya participación se reduce
a unas Juntas Generales en las que los Consejos llegan siempre con
los votos manipulados para que la voz de los pequeños accionistas
sólo sean gritos de protesta sin eco alguno en la opinión
pública y en la masa de accionistas.
Ya va siendo hora, de que algún Consejero auténticamente
independiente sea representante de los intereses y derechos de la
mayoría del accionariado. Se oye hablar mucho de Gobierno
Corporativo y aspectos similares, pero la realidad nos muestra el
ninguneo y la utilización interesada de los pequeños
accionistas.
La operación Sacyr-Vallehermoso / BBVA tiene muchos visos
de maniobra especulativa con intereses y grupos de inversores que
por el momento no parecen querer recurrir a la transparencia de
la operación y a la participación de la masa accionarial,
representado en parte en Asociaciones como ADICAE.
Estamos de acuerdo con la promesa de José Luis Rodríguez
Zapatero de no intervenir en el gobierno de las sociedades cotizadas,
pero exigimos que se eviten operaciones de trama especulativa, utilizando
para ello, desde luego, los mecanismos legales existentes, en defensa
de ese millón de pequeños accionistas del banco y
de millones de consumidores. Por ello, se pone de manifiesto una
vez más que es necesario legislar para que los pequeños
accionistas tengan de verdad un peso relativo en el banco acorde
a su participación accionarial, peso relativo que será
la base de la estabilidad de la entidad y de todo el sistema financiero.
ADICAE
Dpto. Prensa
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