| Necesidad
de una ley que regule la suspensión temporal de pagos de
las familias con la finalidad de que el consumidor sanee esa situación
transitoria en un plazo de tiempo razonable.
Madrid, 07 de marzo de 2005
La Asociación de Usuarios de Bancos,
Cajas y Seguros, ADICAE (www.adicae.net)
quiere llamar la atención una vez más de todos los
consumidores y usuarios de servicios financieros del alto riesgo
producido por el sobreendeudamiento de las familias españolas,
riesgo que por primera vez reconoce el sector bancario a través
del estudio realizado por la Asociación Hipotecaria
Española (AHE). En la actualidad se está
generalizando el consumo de bienes y servicios con financiación
a crédito, la adquisición de vivienda con precios
altos a través del acceso a hipotecas con intereses bajos
y la facilidad para acceder a préstamos mediante la concesión
de tarjetas de crédito. Ante esta situación el consumidor
español esta expuesto a los peligros de subidas en tipos
de interés, al aumento de la imposición fiscal, a
la reducción de las rentas o a la pérdida del trabajo,
provocando en la economía familiar una situación de
sobreendeudamiento.
Desde ADICAE se critica la inexistencia
en España de una regulación legal, ya existente en
Francia y en Bélgica, que reconozca la situación temporal
de sobreendeudameinto con la finalidad de permitir al consumidor
sanear esa situación transitoria en un plazo de tiempo razonable.
Esta postura de ADICAE es compartida por el Consejo
Económico y Social de la Comunidad Europea que ha recomendado
en su dictamen 2002/C 149/01 “la armonización del marco
legal” de los Estados de la CE “para prevención
y rectificación de las situaciones de sobreendeudamiento”.
Según cálculos de los servicios de
estudios económicos de ADICAE, en un préstamo
de 120.000 € a 20 años se pagan 743€ al mes, para
los millones de personas que tienen un crédito de este tipo,
una subida del 1% supondría una cuota de 809€ mensuales,
hasta 877€ por una subida del 2% y una cuota de 877€ con
una subida del 3%, de tal forma que una subida del 1% supondría
que 50.000 familias no podrían pagar la cuota hipotecaria,
150.000 si subiera un 2% y 300.000 familias estarían en suspensión
de pagos si los tipos subieran un 3%. Teniendo en cuenta que una
subida de medio punto en los tipos implicaría un aumento
de más de 30 euros en la cuota mensual de las hipotecas,
esta circunstancia situaría a muchas familias endeudadas
al límite de sus posibilidades en serias dificultades para
llegar a fin de mes y hacer frente a la cuota de su hipoteca.
Junto al incremento del gasto en ciertas fechas,
como Navidad, el uso de determinados productos de financiación
como la tarjeta de crédito y los créditos al consumo
aumentan entre un 10 y 20% el gasto y multiplican el riesgo de sobreendeudamiento.
Si ya de por sí durante el resto de meses el nivel de endeudamiento
supera el 85% de la renta bruta disponible según el Banco
de España, este consumo indiscriminado y contratación
de pagos aplazados puede minar gravemente la solvencia de los hogares
no implicando solamente el mes de enero sino prorrogándose
durante los siguientes por el “efecto espiral” de posibles
impagados.
El estudio realizado por la AHE destaca que son los
préstamos formalizados entre 2002 y 2004 los que acumulan
un mayor riesgo, precisamente en unos años en los que niveles
históricamente mínimos unidos a un incontrolado aumento
de los precios de la vivienda han dado lugar a crecimientos en la
contratación de hipotecas del 24,1% en 2003. Respecto a 2004,
baste decir que las hipotecas habían crecido en agosto un
39,7% respecto al mismo mes de 2003, según el Instituto Nacional
de Estadística.
Ante esta situación de riesgo, ADICAE
reitera los siguientes consejos a todos los usuarios:
1-. Evitar, en la medida de lo posible, endeudarse sin dejar algún
margen de maniobra razonable (es decir, no endeudarse al límite
de las posibilidades para adquirir la vivienda), algo que genera
dificultades y preocupación entre los consumidores dado el
descontrolado precio de la vivienda en España.
2-. Comparar, antes de decidirse por una vivienda y una hipoteca,
todas las ofertas disponibles. Se trata del mayor gasto en la vida
de un usuario, y dedicar el tiempo suficiente a estudiar las posibilidades
existentes puede ahorrarnos varios miles de euros.
3-. Realizar una planificación previa de los ingresos y
gastos, tanto ordinarios como extraordinarios.
4-. Prever y ponderar aquellos gastos que vienen una sola vez al
año en el presupuesto y realizar una provisión para
su vencimiento (IBI, Impuesto de Vehículos de Tracción
Mecánica, Renta –si sale a pagar-, seguro del automóvil,
seguro del hogar, etc.)
5-. Limitar el número de tarjetas para no distorsionar el
gasto
6-. Revisar periódicamente el saldo y los movimientos de
nuestra cuenta corriente para evitar descubiertos y controlar nuestro
consumo.
7-. Conocer las obligaciones y derechos que contraemos en cada
acto de consumo y, especialmente, en la contratación de productos
de endeudamiento.
8-. En caso de duda, acudir a una asociación de consumidores
y usuarios como ADICAE para informarse adecuadamente y de forma
independiente.
9-. Y finalmente la más sencilla pero no por ello menos
importante: discernir qué compras son necesarias, cuáles
superfluas y cuáles podemos posponer según nuestras
posibilidades económicas.
Dpto. Comunicación
ADICAE
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