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AHORRO-INVERSIÓN05/04/2016

Iberdrola, condenada por intentar silenciar a sus pequeños accionistas representados por ADICAE

· La Justicia “desestima íntegramente la demanda de Iberdrola contra ADICAE” y condena en costas a la eléctrica, ‘tumbando’ una absurda denuncia que pretendía mantener su Junta de Accionistas como un teatro sin participación ni voz crítica de sus legítimos propietarios ante los abusos de la empresa
· ADICAE, representando a pequeños accionistas, denunció en la pasada junta la manipulación de la prima por delegación para orientar el voto de los pequeños accionistas a favor del Consejo de Administración, a lo que Iberdrola respondió con una ridícula demanda
· La sentencia desmonta el disfraz de Iberdrola como empresa socialmente responsable: “Resolver lo contrario supondría limitar injustificadamente la libertad de expresión de las opiniones críticas en el seno de la junta”

Madrid, 5 de abril. La Justicia ha respaldado la libertad de expresión y la actuación crítica ejercidas por ADICAE en la Junta General de Iberdrola de 2015, donde denunció, entre otros abusos, la estrategia manipuladora de esta compañía de orientar el voto de los pequeños accionistas a favor del Consejo de Administración.

ADICAE, en representación de pequeños accionistas, denunció ante la junta del 27 de marzo de 2015 que Iberdrola instrumentalizó la prima de asistencia y delegación (de 0,005 € por acción) induciendo en oficinas y ‘stands’ para accionistas a delegar el voto a favor de las propuestas del Consejo. Todo, con el fin de evitar cualquier voz discordante en su junta y limitar la participación en la misma.

La déspota reacción de la empresa presidida por Ignacio Sánchez Galán fue demandar a ADICAE supuestamente por “menoscabar su crédito en el mercado” –donde controla un 40%–. Pero en su reciente sentencia (https://goo.gl/6t7z18) el Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Bilbao “desestima íntegramente la demanda de Iberdrola contra ADICAE” y condenándola en costas, tras ‘tumbar’ todas sus acusaciones.

La sentencia destaca que la asociación “se limitó a mostrar su total desacuerdo, empleando términos críticos y negativos pero adecuados al contenido de su intervención, sin que se haya acreditado por la demandante ningún daño concreto sufrido, ni razón alguna que haga pensar que su crédito en el mercado se ha visto o pueda verse menoscabado de forma contraria a la buena fe con estas manifestaciones”. 

El fallo va más allá y aclara que “resolver lo contrario supondría limitar injustificadamente la libertad de expresión de las opiniones críticas en el seno de la junta general de accionistas”.

La Justicia retrata así con claridad a una empresa que justo presume de estar “a la vanguardia del gobierno corporativo” y “ser la primera empresa española en formalizar una Política de involucración de los accionistas”. Tras este disfraz de empresa socialmente responsable, Iberdrola muestra su verdadera cara intentado sin éxito silenciar y censurar las legítimas críticas de sus propietarios.

Lejos de corregir su actitud antidemocrática y acatar una contundente sentencia que no deja lugar a la duda, la compañía ha presentado recurso con el único objetivo de demorar su claudicación hasta que pase su próxima Junta de Accionistas del 8 de abril.

Los tribunales amparan la actuación de ADICAE en las juntas generales de bancos y grandes corporaciones: la asociación, además de defender colectivamente los derechos de los pequeños partícipes, exige una verdadera gestión democrática y transparente de estas empresas, que los pequeños accionistas tengan voz y voto y no sean utilizados para obtener el visto bueno a unos acuerdos y sueldos aprobados de antemano por los consejos de administración, ni que estos cometan abusos a los consumidores en nombre de miles de ahorradores que, cada vez con mayor frecuencia, se ven convertidos a la fuerza en accionistas por fraudes como los canjes de preferentes.

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