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Salud y atención sanitaria

La atención sanitaria gratuita y de calidad es un derecho en sí misma, pero además lleva asociados otros derechos para el paciente, como la información, la intimidad o un tiempo de espera máximo. El derecho a la salud está consagrado en numerosos tratados internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de 1966 y la Carta Social Europea de  1961, entre otros. En España, se reconoce el derecho a la protección de la salud en el artículo 43 de la Constitución Española.  

Estos son los principales derechos del paciente en la asistencia sanitaria:

Atención sanitaria universal, gratuita y de calidad

Son titulares del derecho a la protección de la salud y a la atención sanitaria todos los españoles y los ciudadanos extranjeros que tengan establecida su residencia en el territorio nacional . Algunas prestaciones se vinculan a la obligación de cotizar a la Seguridad Social. En cualquier caso, siempre queda la opción de recurrir a los servicios de urgencia.

Los servicios sanitarios, así como los administrativos, adecuarán su organización y funcionamiento a los principios de eficacia, economía y flexibilidad. 

Igualdad

Todas las personas tienen derecho a que las actuaciones de salud pública se realicen en condiciones de igualdad sin que pueda producirse discriminación por razón de nacimiento, origen racial o étnico, sexo, religión, convicción u opinión, edad, discapacidad, orientación o identidad sexual, enfermedad o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Además, las políticas, estrategias y programas de salud integrarán activamente en sus objetivos y actuaciones el principio de igualdad entre mujeres y hombres.

Información sanitaria: tiene derecho a acceder a sus datos para consultar una segunda opinión

Los poderes públicos deberán informar a los usuarios de los servicios del sistema sanitario público, o vinculados a él, de sus derechos y deberes. La información clínica forma parte de todas las actuaciones asistenciales, será verdadera, se comunicará al paciente de forma comprensible y adecuada a sus necesidades y le ayudará a tomar decisiones de acuerdo con su propia y libre voluntad. Los profesionales que le atiendan durante el proceso asistencial o le apliquen una técnica o un procedimiento concreto también serán responsables de informarle.

El titular del derecho a la información es el paciente. También serán informadas las personas vinculadas a él, por razones familiares o de hecho, en la medida que el paciente lo permita de manera expresa o tácita. 

El derecho a la información sanitaria de los pacientes puede limitarse cuando por razones objetivas el conocimiento de su propia situación pueda perjudicar su salud de manera grave. Llegado este caso, el médico dejará constancia razonada de las circunstancias en la historia clínica y comunicará su decisión a las personas vinculadas al paciente por razones familiares o de hecho. 

El derecho de acceso a la información contenida en la historia clínica y a obtener copia de los datos que figuran en ella, el paciente podrá ejercitarlo según el procedimiento regulado por cada centro sanitario, bien por su propio deseo o para consultar una segunda opinión, siempre que no se ejercite en perjuicio del derecho de terceras personas a la confidencialidad de los datos que constan en ella, ni en perjuicio del derecho de los profesionales participantes en su elaboración, los cuales pueden oponer al derecho de acceso la reserva de sus anotaciones subjetivas.

La historia clínica comprenderá el conjunto de los documentos relativos a los procesos asistenciales de cada paciente (resultados de análisis, estudios de imagen -radiografías-, informes de urgencias, autorizaciones de ingreso, órdenes médicas...), con la identificación de los médicos y de los demás profesionales que han intervenido en ellos.

Este derecho de acceso del paciente a la historia clínica puede ejercerse también por representación debidamente acreditada.

Intimidad, confidencialidad y respeto de la dignidad

Todas las personas tienen derecho al respeto de su dignidad e intimidad personal y familiar en relación con su participación en actuaciones de salud pública. Los datos referentes a su salud son confidenciales, y nadie puede acceder a ellos sin previa autorización. También es confidencial toda la información relacionada con su proceso y con su estancia en instituciones sanitarias públicas y privadas que colaboren con el sistema público. 

El paciente debe dar su consentimiento a actuaciones sobre su salud

Toda actuación relacionada con la salud de un paciente necesita el consentimiento libre y voluntario del afectado, una vez que, recibida la información prevista, haya valorado las opciones propias del caso.

El consentimiento será verbal por regla general. Sin embargo, se prestará por escrito en los casos siguientes: intervención quirúrgica, procedimientos diagnósticos y terapéuticos invasores y, en general, aplicación de procedimientos que suponen riesgos o inconvenientes de notoria y previsible repercusión negativa sobre su salud.

El paciente puede revocar libremente por escrito su consentimiento en cualquier momento y negarse a recibir el tratamiento médico. No obstante, un médico podrá actuar sin el consentimiento previo del paciente si hay una urgencia sanitaria que lo justifique.

Tiempo de espera de menos de 6 meses para determinadas intervenciones

Los servicios sanitarios adecuarán su funcionamiento a los principios de eficacia y celeridad. 

En concreto el plazo de tiempo, expresado en días naturales, que no podrá excederse para intervenir quirúrgicamente, atender en consultas externas o realizar una prueba diagnóstica o terapéutica a un usuario del Sistema Nacional de Salud será de 180 para cirugías cardíacas (valvular y coronaria), cataratas, y prótesis de cadera y rodilla.

Atención sanitaria en todo el territorio

Tienes derecho a la atención médica pública en cualquier lugar de España en las mismas condiciones que en tu Comunidad Autónoma. Cuando no fuera posible (por ejemplo, por no cumplir los requisitos de empadronamiento para estancias de más de seis meses), siempre queda la opción de recurrir a los servicios de urgencia.

Elección del médico en atención primaria

Derecho a que se le asigne un médico, cuyo nombre se le dará a conocer, que será su interlocutor principal con el equipo asistencial. En caso de ausencia, otro facultativo del equipo asumirá tal responsabilidad. 

Se tendrá facultad de elección de médico en la atención primaria del área de salud. En los núcleos de población de más de 250.000 habitantes se podrá elegir en el conjunto de la ciudad. 

Cuando sea necesario deben prestarle servicios especializados hospitalarios

Una vez superadas las posibilidades de diagnóstico y tratamiento de la atención primaria. La asistencia sanitaria especializada, incluye la asistencia domiciliaria, la hospitalización y la rehabilitación. 

Acceso a medicamentos y productos sanitarios necesarios

Todo ciudadano tiene derecho a obtener los medicamentos y productos sanitarios que se consideren necesarios para promover, conservar o restablecer su salud.

Está prohibida la venta por correspondencia y por procedimientos telemáticos de medicamentos y productos sanitarios sujetos a prescripción médica. Se prohíbe, asimismo, la venta a domicilio y cualquier tipo de venta indirecta al público de medicamentos.La custodia, conservación y dispensación de medicamentos de uso humano corresponde exclusivamente a las oficinas de farmacia abiertas al público, legalmente autorizadas, o a los servicios de farmacia de los hospitales y centros de salud.

La prescripción y dispensación de medicamentos y productos sanitarios deberá realizarse de acuerdo con los criterios básicos de uso racional. Las Administraciones sanitarias también fomentan la prescripción de los medicamentos identificados por su principio activo en la receta médica (genéricos). En los casos en los que el prescriptor indique en la receta simplemente un principio activo, el farmacéutico dispensará el medicamento que tenga menor precio y, en caso de igualdad de precio, el genérico, si lo hubiere.

Reciclaje de medicamentos: Todos los restos de medicamentos caducados o no utilizados, o y sus envases deben llevarse al Punto SIGRE de la farmacia. Los envases que han estado en contacto con el medicamento (frascos, blísters, tubos, aerosoles, ampollas, etc.), aunque estén vacíos, también  deben depositarse en el Punto SIGRE. Además, para poder identificar los distintos tipos de medicamentos y darles el correcto tratamiento, deben llevarse al Punto SIGRE dentro de su caja de cartón y con su prospecto.

Participación en la salud pública

Los ciudadanos, directamente o a través de las organizaciones en que se agrupen o que los representen, tiene derecho a la participación efectiva en las actuaciones de salud pública.

Se puede reclamar

El consumidor tiene derecho a utilizar las vías de reclamación y de propuesta de sugerencias en los plazos previstos. En uno u otro caso deberá recibir respuesta por escrito en los plazos que reglamentariamente se establezcan. Las hojas de reclamación se solicitarán en el centro de salud donde haya ocurrido la incidencia y se presentarán cumplimentadas en la Dirección General competente de cada Comunidad Autónoma.

 

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