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La compra de un vehículo

 

Cuando se compra un coche, el consumidor tiene una serie de derechos básicos e irrenunciables:

-Protección contra los riesgos que puedan afectar a su salud o seguridad.

-Protección de sus intereses económicos y sociales frente a prácticas comerciales desleales y frente a la inclusión de cláusulas abusivas en los contratos.

-Indemnización de los daños y reparación de los perjuicios que se le ocasionen.

-Acceso a la información correcta sobre el automóvil para conocer su correcto uso o disfrute.

-La protección de sus derechos mediante procedimientos eficaces, especialmente ante situaciones de inferioridad, subordinación e indefensión.

-La consulta, participación y defensa de sus intereses a través de asociaciones de consumidores.

 

Así mismo, el consumidor tiene un derecho de información se hará extensible a la oferta que nos presente el concesionario. En ella deberán figurar:

-Características esenciales del vehículo.

-Precio final (incluidos los impuestos) y desglosando el importe del incremento o descuento (puede haber ofertas y/o gastos adicionales repercutibles al consumidor).

-Procedimientos de pago, plazos y referencia al sistema de reclamaciones.

-Si existe derecho de desistimiento se recogerá en la oferta.

- Si le exigen una señal, el consumidor debe asegurarse de que forma parte del precio final.

 

Cuando reciba el vehículo cerciórese de que le entregan:

-El permiso de circulación.

-La Tarjeta de Inspección Técnica.

-El manual de instrucciones y mantenimiento.

-La garantía por escrito.

-La factura de compra.

 

El consumidor deberá de contratar el seguro de daños a terceros (daños personales y materiales) obligatoriamente y pagar en el Ayuntamiento el impuesto de circulación.

El consumidor tendrá que inscribirlo a su nombre en el Registro de Vehículos de la DGT, aunque de este trámite suele encargarse el concesionario.

Garantía... Sobre ruedas

Los vehículos nuevos tendrán una garantía de 2 años, posteriores al momento de la compra. Durante ese tiempo se podrá responsabilizar al vendedor de los problemas de funcionamiento que surjan en el vehículo. El vendedor tendrá que reparar o sustituir el vehículo nuevo, durante ese tiempo se suspenderá el plazo de garantía durante el tiempo de la reparación. Si la reparación no fuera posible por motivos técnicos, podría traducirse en una rebaja en el precio del vehículo, incluso el contrato podría ser resuelto por el consumidor si éste considera que se le ha perjudicado.

Si el vehículo es de segunda mano (venta realizada por una persona dedicada a ello) no será posible ninguna sustitución. La garantía será la pactada entre las partes y no podrá ser inferior a un año.

¿Y si compro un coche de segunda mano a un particular?

La compraventa entre particulares no sigue las mismas pautas que las compras realizadas por un consumidor a un empresario. Si tras la compra aparece algún desperfecto del que no nos habíamos percatado se tendrá que subsanar dentro de los 6 meses siguientes.

 Nos tendríamos que quedar con el contrato de compraventa o con una fotocopia de éste, otra fotocopia del DNI del vendedor y con la solicitud de cambio de titularidad del vehículo firmada por ambas partes. También nos quedaríamos con la documentación del vehículo (tarjeta ITV, permiso de circulación, y recibo del impuesto municipal del año anterior al trámite). Habría que realizar el trámite pertinente de transmisión del vehículo y contratar un seguro básico a terceros. Asegúrese de que el vehículo está libre de cargas y que ha pasado la ITV. Es recomendable llevar el vehículo a un taller escogido de común acuerdo para conocer su estado (gastos a cuenta del consumidor). Si la compra se realiza a una empresa habrá que pagar el IVA, si es a un particular se pagará el impuesto sobre transmisiones. Los desperfectos visibles (arañazos, golpes,etc) no tienen garantía.

 

 

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